DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

 Ilustración de Maria Hesse para Girly Girl Magazine.

Ilustración de Maria Hesse para Girly Girl Magazine.

               Vuelve a ser 8 de Marzo y tal y como hicimos el año pasado nos apetecía dedicar unas palabras a la reflexión feminista. En qué punto nos encontramos, por qué se habla tanto del feminismo últimamente, hacía dónde nos dirigimos y cómo queremos llegar allí.

                En 2017 planteamos el término “sororidad” como una de las claves para lograr avances. ¿Qué era aquello la sororidad?  Este término hace referencia la hermandad entre mujeres, el percibirse como iguales que pueden aliarse, compartir y, sobre todo, cambiar su realidad debido a que todas, de diversas maneras, hemos experimentado la opresión.

                Y hablando de alianza entre mujeres, queríamos dejar de hablar nosotras, que ya lo hacemos todas las semanas y dar voz a otras compañeras a las que admiramos por su trabajo y valores. Hemos creado un cuestionario especial con 6 preguntas fijas a 6 mujeres para aprender con ellas.

                Además, una de estas 6 personas es la ilustradora y amiga María Hesse ha diseñado la maravillosa ilustración que encabeza este post. El original se subastará a lo largo de esta semana aquí: http://bit.ly/PujaMariaHesse y los beneficios irán destinados íntegramente a la Asociación MUM (Mujeres unidas contra el maltrato), una asociación sin ánimo de lucro que nace con el doble propósito de ayudar a las mujeres que sean víctimas de cualquier tipo de maltrato, así como de concienciar a la sociedad del apoyo que necesitan dichas mujeres para escapar de una situación tan terrible.  La asociación va dirigida a todo tipo de mujeres, sin discriminación por raza, religión, condición social ni sexual  y de cualquier edad. Desde MUM cuentan con un equipo de colaboradoras psicólogas, abogadas, trabajadoras sociales etc que de forma altruista ayudan a mujeres que precisan abandonar una situación de pareja de maltrato y que no disponen de los recursos necesarios para hacerlo.

                Cedemos ahora la palabra a nuestras 6 compañeras, no os perdáis sus respuestas a estas 6 preguntas:

  1. ¿Cuándo y cómo empezaste a entender lo que era el feminismo? ¿Cuál fue el proceso hasta llegar a ponerte las gafas moradas?

  2. El 2017 ha sido un año en el que se ha hablado mucho del feminismo. ¿Crees que es una moda pasajera o que realmente las cosas están cambiando de forma definitiva?

  3. En línea a la pregunta anterior, ¿cómo crees que avanzaremos respecto al 2018?

  4. ¿Qué papel juega para ti la sororidad en todo este movimiento?

  5. ¿Qué lecturas recomendarías a una chica que empieza a interesarse por el feminismo?

  6. Recomiéndanos a alguna artista, del ámbito que sea, que apueste por la igualdad y te guste especialmente.


1. Siempre he tenido conciencia feminista pero hace unos seis años, trabajando en la revista Marie Claire, me hicieron responsable de una sección llamada Planeta Mujer, sobre feminismo. Empecé a leer mucho, a entender el mundo de otra manera y darme cuenta de hasta qué punto hasta yo misma estaba convencida de que vivía en una igualdad que en realidad no existía. Empecé a enterarme de una historia del mundo la de las científicas, revolucionarias, artistas, que nadie me había contado y a pasarlo muy bien y muy mal.

2. En la historia de la lucha por la igualdad ha habido varias olas de concienciación y detrás de cada una de ellas venía una ola de reacción que trataba de frenar los progresos conseguidos. Creo que en el despertar que estamos viviendo la reacción que lo quiere anular y frivolizar es ese “es una moda”. Es una lucha por la democracia, la libertad, por un mundo más equilibrado  ¿Alguien se atrevería a decir que las manifestaciones antirracistas o por los derechos de las personas LGTBI son “una moda”? no creo. Vivimos en un país en el que la violencia machista mata a más gente que el terrorismo, en el que la brecha salarial es del 23.25% y en el que el 95 % de las personas que dejan su trabajo para cuidar de dependientes son mujeres ¿es una moda tratar de solucionar estas desigualdades?

3. Creo que la visibilización está ,muy bien y es muy necesaria. Pero hay que profundizar. No eres feminista por ponerte una camiseta de 10 euros fabricada por una niña en Bangladesh ni una de 500 fabricada por Dior. Mi feminismo no es el de la política neoliberal, ni el de la directiva que trabaja 12 horas y no cumple su baja maternal Feminista es quien se cuestiona el mundo en el que vive de manera global porque el feminismo atraviesa todas las desigualdades. 7 de cada 10 pobres en el mundo son mujeres, preocuparse por el feminismo es preocuparse por las desigualdades brutales. La mayoría de trabajos precarios, casi esclavos que sustentan el consumo salvaje están hechos por mujeres, por lo tanto pensar y actuar de manera feminista nos debería llevar a consumir menos y de manera más responsable. Si la conciliación familiar fuera un asunto de todos, seguro que el trabajo se repartiría de forma más equilibrada y humana. Y así con muchas cuestiones: el poder ejercido de manera violenta,  la ecología, los cuidados de mayores… una revolución feminista resquebraja la  injusticia pura y dura, absoluta, no solo la que atañe a las mujeres Por eso debería ser un tema de todos.

4. La sororidad supone una ruptura con la educación tradicional de las niñas. Te dicen desde pequeña que compites con las demás, que los chicos son noblotes y las chicas astutas, que somos malísimas entre nosotras en el trabajo. La competitividad y hostilidad entre mujeres es el tópico machista más dañino y falso. Ahora estamos en el momento de "si tocan a una, nos tocan a todas" y esa es nuestra fuerza

5. Feminismo para principiantes de Nuria Varela  y Yo también soy una chica lista de Lucía Lijtmaer.

6. Mi ámbito es el humor. Recomiendo a mis grandes amigas Isa Calderón y Lucía Lijtmaer y su show Deforme Semanal. También me encanta lo que hace Malena Pichot  y Beatriz Serrano.


1. Pasé por el terrible paso de decir que no era ni feminista ni machista. Luego hice diferenciación entre hembrismo y feminismo, y por supuesto, el feminismo radical. Recuerdo tener esta conversación con una amiga y ella decirme que lo que estaba diciendo era una tontería, que no teníamos que centrarnos en hacer esa diferenciación.

Fue con Leticia Dolera, que lo explica tan bien, cuando dije ¡Ostras! Igual me tengo que poner las gafas moradas y mirar bien. Una vez que te las pones no dejas de ver detalles en tu día a día que son terriblemente machistas. Para empezar, cómo han demonizado la palabra "Feminismo" para que perdamos credibilidad y fuerza.

Odio ese discurso que dice que hemos avanzado mucho y que ya no necesitamos el feminismo, que inventemos otra palabra. Señores, que el feminismo busca la igualdad entre hombres y mujeres, y mientras no lo consigamos, seguirá existiendo.

2. Esto es difícil ahora mismo de saber. Por suerte, gracias a las redes sociales se ha viralizado el verdadero significado de lo que es, y digamos que se ha puesto de moda. Las cosas están cambiando, solo hay que verlo en el mundo de las artes, como está avanzado el cine, las series, la literatura... estamos pisando fuerte y nos estamos apoyando.

Pero cambiar las leyes es más difícil. Y lo más complejo de todo es la educación. Tenemos que tener una conciencia global de esto y educar así a las nuevas generaciones. Veo que se está empezando a educar así a las niñas, pero no tanto a los niños.

3. Creo que el avance va a ser más a largo plazo. Ahora, sobre todo, estamos sembrando y tenemos que tomárnoslo con calma porque es algo muy lento.

4. La unión hace la fuerza, y nosotras tenemos que estar unidas. Nos han educado con cuentos, mitología, historias, donde teníamos que llevarnos mal. La mala era la bruja, la hermanastra, la amante, la madrastra... y luego venía el príncipe a salvarnos de la maldad de la mujer, que todas resultan ser malas y competitivas salvo la mujer "seto", la princesa casta y pura que su mayor deseo es casarse con el hombre que la proteja.

Pero tenemos que aprender mucho también acerca de la sororidad, que ya estoy cansada de escuchar que en el machismo las peores somos la mujeres, y que vaya caña nos metemos entre nosotras. En ese sentido somos igual que los hombres, pero en nosotras nos choca más porque no tiene sentido. Y repito, que nos han educado para que nos llevemos mal. Así que cuando encontremos una mujer que aún no entiende qué es el feminismo, o tiene esos vicios de rivalidad absurda, en vez de lapidarla, habrá que comprender por qué piensa así, intentar dialogar, y sobre todo, darle su tiempo para entender.  

5. "Cómo ser mujer" de Caitlin Moran y "Los hombres me explican cosas " de Rebecca Solnit. En este orden.

6. ¿Sólo una? Voy a decir dos. La primera, Leticia Dolera, porque a mí me hizo entender, y creo que el poder de comunicación es muy importante.La segunda es Paula Bonet, que sé que es conocidísima, pero creo que ella es una de las mujeres que ha abierto la puerta del feminismo en el ámbito de la ilustración.

Recomiendo este video a partir del minuto 12. Además es muy curioso, porque en este momento fijaros lo que dice Raquel Sanchez Silva "¿el machismo no es un fantasma". Y después de esto, poco a poco ella y el programa se fue convirtiendo feminista. 

https://www.youtube.com/watch?v=TXKY66LiMfQ


 Foto: Clara Asanza.

Foto: Clara Asanza.

1. A los 14 años ya me estaba quejando de las desigualdades que veía en casa y mi padre me saltó con un: "Nos ha salido feminista, la niña." Aunque haya muchas otras cosas que no haya visto hasta los 30, si llevar las gafas moradas es tener una actitud observadora ante esas desigualdades y señalarlas para que cambien, siempre las he llevado. Aunque podría decirse que cada vez las tengo mejor graduadas.

2. No puede ser una moda, al menos para las que hemos tomado consciencia sobre el tema y nos hemos implicado. Lo que puede pasar es que, cosas que defendemos ahora, las veamos de forma distinta y tengamos otras reivindicaciones. Además, las chicas de generaciones más jóvenes están muy sensibilidades con las desigualdades de género y creo que van a continuar con el debate. Es difícil olvidar algo que ha marcado tu vida.

3. Espero que más mujeres denuncien sin miedo y que, de esta manera, se destapen más casos estructurales como el de Hollywood. Como dijo Ophra, "el tiempo de callar ha acabado".

4. La sororidad, aunque a mucha gente le de pereza el término (como "patriarcado" o "empoderamiento"), es una de las cosas más positivas del feminismo. Que nos hayamos quitado la venda y hayamos desterrado de nuestros pensamientos que nosotras siempre somos enemigas de las que desconfiar, es clave para que avancemos. Admirar a mujeres, quererlas, apoyarnos y pasarlo genial juntas es la clave, además de la hostia. Cuantas veces oímos que "las mujeres no son graciosas" y ahora, en cambio, me río mucho más con humoristas, actrices, cómicas, escritoras y directoras que con ellos. Empatizo más y parece increíble como también llegué a pensar que no teníamos ninguna gracia. Lo que no la tiene son los tópicos negativos que nos han encasquetado a las mujeres por que sí.

5. ¿Idiotizadas? jejeje En serio, si es alguien que acaba de empezar a plantearse las cosas (o ni se las ha planteado) se lo recomendaría mucho. Algunas chicas me han dado las gracias porque eran las "feministas incomprendidas" de su grupo de amigas y gracias a este cómic han conseguido que entendieran de qué va esto.

6. Las "Reviews Fuertecitas" de Isa Calderón y su espectáculo con Lucía Lijtmaer: "Deforme semanal". Además, en la próxima función tienen de invitada a Virgine Despentes. 


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1. Siempre he sido bastante guerrillera pero, cuando era pequeña, no sabía bien por lo que luchaba; solo sabía que me parecía muy injusto que yo tuviera que recoger la mesa y mis primos no, que fuera mi madre la que pringaba con la cena de navidad todos los años o que me dijeran todo el rato que no fuera bruta.

Pero fue al llegar a la universidad y entrar en contacto con la teoría (estudié Ciencias Políticas en la Complutense y eso, para bien o para mal, marca mogollón), cuando descubrí que no era especial y que todo lo que pensaba ya lo habían pensando otras señoras antes. Se me abrió un mundo nuevo y empecé a cuestionarme un montón de cosas, pero todo se quedaba en los libros y en el discurso. La primera lectura abiertamente feminista que cayó en mis manos fue un texto de Amelia Valcárcel sobre el papel de las mujeres en la política que, curiosamente, ahora mismo estoy releyendo porque me parece importante no perder de vista el objetivo político de todo este movimiento.

Después, como cuerpo no normativo y gracias a colaborar en WeLoversize, entré en contacto con el movimiento body positive y empezó mi “activismo” (me da mucho pudor denominarlo así). Una cosa tengo clara: cuando tomas conciencia de una opresión, empiezas a empatizar con muchas más y eso es muy cansado pero muy bonito. Por eso tengo la convicción de que los feminismos deben ser lo más interseccionales posible.

2. Algo de moda quieren que tenga (solo hay que darse un paseo por un centro comercial), pero eso no tiene por qué ser negativo si se instrumentaliza bien y aplicamos el pensamiento crítico a nuestra realidad. En mi opinión los feminismos deben tener un espíritu universalista y transversal, si nos quedamos en la vanguardia del pensamiento jamás se materializarán los cambios en la sociedad.

Movimientos como el #meetoo, aunque promovidos en principio por mujeres blancas, normativas, millonarias..., crean un caldo de cultivo para reconocer una opresión que nos afecta a todas. Que estos discursos estén en la agenda pública de los poderes y los medios de comunicación, removerá conciencias y pondrá otros engranajes a funcionar.

3. Creo que vamos a seguir un camino similar de concienciación de la desigualdad pero que las críticas se van a multiplicar, unas por puro afán de protagonismo y arribismo, otras por maneras distintas de entender los feminismos. Es lo que tiene que el debate se vuelva mainstream, supongo.

Queda mucho trabajo por hacer en muchos aspectos, pero es imprescindible que tengamos muy presente que es difícil que alguien reconozca y deconstruya sus privilegios sin poner resistencia y que es todavía más difícil cambiar todo un imaginario cimentado en el patriarcado.

Por la parte que toca a España, me parece básico que el Pacto de Estado contra la Violencia de Género sea real y no solo un papel, se destinen partidas presupuestarias y se tomen medidas concretas para intentar acabar con la lacra de los feminicidios.

4. La sororidad nos hace fuertes y es muy importante. Es una acción política en sí misma que ayuda crear espacios de seguridad, nuevos discursos y nuevas alianzas. También ayuda a acabar con ese topicazo rancio de que las mujeres somos malas entre nosotras y con la férrea jerarquía patriarcal.

Pero la sororidad no debe ser confundida con el “todo vale porque lo ha hecho/dicho una mujer”, eso es otra cosa. La crítica constructiva entre feministas es fundamental para que sigamos aprendiendo juntas, porque nadie nace aprendido y todas tenemos contradicciones.

5. Empezaría con algo sencillo, empoderador y divertido como «Cómo ser mujer» de Caitlin Moran y con mucho cómic hecho por mujeres: «Fun Home» de Alison Bechdel o la obra de Julie Doucet, por ejemplo. Para luego pasar a lecturas más densas. Personalmente me flipa Judith Butler y siempre recomiendo «El género en disputa», la filosofía queer me parece muy interesante.

6. ¿Una sola? ¡QUÉ COMPLICADO! Pero como soy una loca del tebeo y en España tenemos artistazas voy a recomendar a Conxita Herrero que además, estando nominada a Mejor Autor(a) Revelación, dio un discurso maravilloso sobre el machismo en el cómic en el Salón del Cómic de Barcelona del año pasado.


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1. La verdad es que entendí lo que era el feminismo bastante tarde, desgraciadamente. Desde pequeña nunca he tolerado los comentarios o acciones machistas, pero solo los que eran, digamos, más descarados. No fue hasta que tuve veintipocos que me di cuenta de ese machismo diario, del que había sufrido sin darme cuenta a través de comentarios de algún familiar, alguna broma de algún amigo o incluso comentarios que yo y mis amigas habíamos hecho de adolescentes. Supongo que eso es lo que más me preocupa: que viví ese machismo sin ser consciente, ya que estaba muy camuflado en mi entorno. Me puse las gafas moradas gracias a conocer gente que me ha explicado experiencias, escuchando a personas con más trayectoria en el feminismo que yo y aprendiendo de ello... Es un proceso, cada día descubro y aplico algo más.

2. Yo personalmente creo que están cambiando, hay muchísimo que hacer, pero si. Creo que a mucha gente le ha pasado como a mi: se han dado cuenta de hasta dónde llega el machismo y ni se habían dado cuenta, y gracias a que hay más información ahora, han decidido pararlo. Cada día veo más artistas, gente de mi alrededor, que expresan su desconformidad y luchan contra ello. Si que es verdad que empresas como Inditex y grandes marcas se apuntan a lo que sea para tener más ventas, y no puedo evitar que me de rabia. Puedes adquirir productos con mensajes feministas en marcas pequeñas e incluso locales, en lugar de comprarlas a una empresa que lo usa como estrategia de marketing.
 

3. Cada vez va a ir a más. Cada vez hay más manifestaciones, asambleas, conferencias, todo es más viral con las redes sociales. Con movimientos del tipo #metoo muchas personas han roto su silencio y otras han descubierto cuánta gente de su alrededor ha tenido que sufrir esas situaciones. También muchos famosos ya no se cortan en decir su opinión en contra el machismo. Ya no hay marcha atrás.

4. Es básica. Como decía, cuando era adolescente había a veces esos comentarios maliciosos entre chicas, y eso era muy destructivo. Con la sororidad, hay ese apoyo mutuo y el respeto entre todas, que ayuda a destruir esa rivalidad impuesta y fomentar la educación y la resistencia.

5. Mi feminismo es más del día a día, la verdad es que no tengo mucho bagaje en lecturas feministas, pero si alguien me quiere recomendar, soy toda oídos :) En cuanto libros, leo más bien sci-fi y terror, pero en cómic sí que he leído algunos donde el personaje femenino tiene mucha fuerza. Por ejemplo, Locas de Jaime Hernández. Cualquier zine y cómic que haga Conxita Herrero.

6. Como he dicho antes, Conxita Herrero, en la entrega de premios del Salón del Cómic hizo un discurso que dejó a todos con la boca abierta, a parte su trabajo me encanta. Me flipan las viñetas de Flavita Banana. Y hace unos meses descubrí a Maja Malou Lyse, que trabaja sobre el feminismo moderno, en cómo utilizar las redes y las nuevas tecnologías como forma de protesta. Me gusta mucho como habla abiertamente sobre el placer femenino en su cuenta de Instagram.


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1. Sigo en proceso. Es increíble la cantidad de cosas que no vemos porque nos han acostumbrado a ellas. De pequeña mis padres me contaron que el mundo era machista y que el feminismo era luchar por la igualdad real, pero mi zona de confort era una escuela municipal que educaba en la cultura de la igualdad y anti-sexista, y un entorno familiar y de amistades que opinaba como mis padres, así que tardé un tiempo en entender en qué aquello me afectaba. La primera discriminación que percibí fue el racismo y la xenofobia, luego la homofobia, luego las desigualdades socio-económicas y finalmente el machismo y lo más difícil de ver: el machismo de baja intensidad y los micromachismos. Del otro lado siempre están los mismos: el hombre blanco heteropatriarcal. Las gafas me las tendré que seguir poniendo eternamente, pero no importa, soy miope.

2.  Supongo que hay una parte de voluntad de cambio real y una parte de marketing. Todo lo que es tendencia se convierte en un producto de venda al gran consumidor, todo el mundo quiere su ejemplar, y aparecen muchos subproductos simplificados, falsificaciones, otras versiones. En mi opinión la cultura de la igualdad, de la paz y de la sostenibilidad se ganan a través de la educación y la cultura, fomentando el pensamiento crítico. 

3. El feminismo es un lucha global, mundial, universal. No sirve luchar solamente para unas cuantas, hay mujeres pobres, mujeres negras, mujeres homosexuales, transexuales, mujeres con diversidad funcional, todas somos seres humanos con los mismo derechos. Luego está también la lucha de los hombres por el feminismo, el otro día oí en la radio a Octavio Salazar que había escrito sobre ello. Supongo que mis dos previsiones de tendencias sobre feminismo para 2018 son estas: Angela Davis y Octavio Salazar.

4. Es una palabra que me resulta muy simpática. Supongo que es como un superpoder que nos permite empatizar con cualquier mujer aunque esté haciendo algo en lo que no creemos porque sabemos lo que hace lo hace en un mundo de hombres, y nos permite ser más lúcidas con algunos comportamientos. Aunque todavía no controlo muy bien este superpoder, estoy aprendiendo a usarlo.

5. Pues así para empezar lo que le recomendaría es sobretodo: NO empezar con el Segundo Sexo de Simone de Beauvoir ni con nada así muy intensito. Un pequeño top 5 muy agradable sería:


"Solterona", Kate Bolick

"El misterio del Bellona Club", Dorothy L Sayers

"Cómo ser mujer", Caitlin Moran

"La chica miedosa que fingía ser muy valiente", Barbijaputa

"Sufragista", Mary M Talbot

6. Me resulta muy difícil saber quien apuesta por la igualdad y quién no porque no soy ninguna experta, ¿cómo sé si Miranda July apuesta más por la igualdad que Nicki Minaj? Frida Kahlo me parece feminista, la periodista Montse Virgili que tiene un programa en Cat Ràdio llamado Interferències me parece feminista, la canción QLO (culo!) de la artista argentina Jimena Barón me parece una crítica al machismo. Supongo que no soy la mejor del mundo recomendando, pero me encantará leer recomendaciones.


Cristina Valbuena y Cristina Alonso.

QUISE Y NO PUDE

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MARCH LIKE A GIRL, CAMISETA SOLIDARIA.

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