NUESTRO LEGADO LITERARIO

Nosotras nacimos en los 80. Las que fuimos a EGB, las que merendábamos pan con chocolate más felices que na. Somos las que encontraban premios en los palos de MIKO, las que pedimos a los Magos el disco de XUXA. Pasábamos los veranos con los cuadernos de Rubio y con las calcamonias de Boomer que solo se quitaban con estropajo…

Esa es la misma década en la que aún en España había un 10 % de mujeres analfabetas, pero era una España donde las cosas iban a empezar a cambiar. Donde comenzaba a sentirse la fuerza de las mujeres, en el trabajo, en la sociedad, en la política, en la familia. Nuestras madres estaban saliendo a la calle a cambiar las cosas. El movimiento feminista español tardó, pero cuando nosotras nacimos ya había un poso de pioneras que cada vez pisaban más fuerte. Un nuevo papel, un mayor protagonismo, un cambio de rol. Gracias a estas mujeres, ahora somos más, somos más fuertes. Sin su primer paso, esto no habría sido posible.

Por eso hoy queremos hablar de La Biblioteca de Mujeres de Madrid. Un símbolo de la lucha que nos deja claro, que no lo hemos inventado en nuestra generación. Que antes de nacer nosotras, o mientras veíamos Barrio Sésamo, muchas nos han abierto el camino, para que hoy, dentro de lo difíciles que siguen siendo las cosas, podamos llevarlo un poco mejor.

En 1985, Marisa Mediavilla, bibliotecaria de profesión, junto con un equipo de féminas más fuertes que Sansón, iniciaron un proyecto de reunir todo el patrimonio cultural creado por las chicas, en especial las españolas. La Biblioteca de Mujeres es un proyecto con el que dar voz a historias y trabajos mantenidos en silencio debido a la coyuntura sociocultural de este país.

30 años y más de 30.000 volúmenes desde el S.XVII, de estudios y ensayos feministas, femeninos y misóginos (tanto de autoras como de autores, oye, que hay que leerlo todo), biografías, obras de creación artística y literaria, además de literatura gris, revistas y colecciones especiales como agendas, calendarios, carteles, folletos, sellos, pegatinas, tarjetas, tebeos, chapas... Se dice pronto en tres líneas, pero este saber sí ocupa espacio.

Este legado literario, es un tesoro que heredamos nosotras. Por eso debemos darle el valor que se merece. Desde 2012 los fondos de esta biblioteca están en el Museo del Traje, así que si queréis visitarlos ya sabéis:  Avenida Juan de Herrera nº 2, de Madrid y como siempre decimos, a leer que es gratis.

Cristina Valbuena y Cristina Alonso.